¿En qué puedes usar el alcohol de quemar?

¿En qué puedes usar el alcohol de quemar?

El alcohol de quemar es uno de los productos que más usos y aplicaciones prácticas puede llegar a tener en tu hogar. Seguro que conoces de sobra las bondades del amoníaco y de los infinitos productos multiusos que encuentras disponibles en el mercado.

No obstante, hoy queremos enseñarte en qué puede ayudarte el alcohol de quemar y si merece la pena tenerlo en casa de forma habitual.

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✅ Uso doméstico del alcohol de quemar

¿Crees que para que tu casa esté perfecta necesitas tener un limpiador concreto para cada tipo de espacio? Lo cierto es que hay un solo producto que puede serte útil en múltiples tareas. El alcohol de quemar es un limpiador tremendamente efectivo en distintas superficies como las que a continuación te planteamos.

1. Suelos de madera o parqué

Si el barniz de tus suelos de madera o parqué ha perdido su brillo original, un truco para recuperarlo es mezclar a partes iguales el alcohol de quemar con aceite de linaza. Limpia el suelo como lo harías normalmente con esta combinación y déjala que actúe durante unos minutos. Retira después los restos con una mopa; verás que tu suelo ha quedado como nuevo.

Asimismo, la mezcla resulta igual de eficaz para dejar los muebles de madera de tu cocina sin resto alguno de grasa.

2. Mármol

Uno de los materiales más delicados que puedes tener en tu hogar es el mármol. Al ser una piedra muy porosa absorbe con mucha rapidez la suciedad, la cual acaba por quedar incrustada de manera casi permanente. Además, no todos los productos resultan adecuados para limpiarla, pues pueden terminar dañando la piedra y dejarla permanentemente con manchas.

Si quieres evitar que esto ocurra y asegurar además la integridad de la pieza, te recomendamos lo siguiente: disuelve el alcohol de quemar con el zumo de la mitad de un limón en un barreño con agua tibia. Con ayuda de un papel absorbente, aplica la mezcla por toda la superficie y deja que se seque. No tardarás en ver cómo desaparecen las manchas al tiempo que el mármol va adquiriendo un brillo especial.

3. Azulejos y juntas

Los azulejos y juntas del baño y la cocina son una de las superficies más difíciles de mantener a raya de toda la vivienda. Pero si mezclas el alcohol con agua caliente y lo frotas con una bayeta, pronto comprobarás que se elimina todo tipo de suciedad y grasa de forma instantánea.

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4. Aluminio

Para evitar que tus ventanas, puertas o muebles de exterior de aluminio se deterioren con el uso de productos abrasivos, lo mejor que puedes hacer es apostar por el alcohol de quemar. Dilúyelo con una taza de vinagre blanco y frótalo por la superficie en cuestión. No daña el material y le devuelve su aspecto rápidamente.

5. Cristales y espejos

Para eliminar el polvo, las huellas de los dedos y devolver el brillo a tus cristales y espejos, mezcla el producto con agua y amoníaco, y deja que actúe unos minutos. Otra opción igualmente efectiva en este caso es mezclarlos en una proporción 1:3 (una parte de alcohol por tres de agua).

Esta aplicación te resultará especialmente útil en las mamparas del baño, pues es habitual que acaben acumulando cal con el paso del tiempo. Haz uso de las mezclas antes descritas, seca la mampara con un trapo de microfibra suave y di adiós a la cal incrustada.

6. Acero inoxidable

El alcohol es igual de eficaz para sacar brillo a superficies, mobiliario y electrodomésticos de acero inoxidable. Emplea de nuevo la proporción 1:3 (una parte de alcohol, tres de agua) para que grifos, fregaderos, frigoríficos, etc., recuperen su aspecto.

Si las manchas están muy incrustadas, puedes emplear el alcohol sin diluir. Aclara después la superficie con agua para que no quede ninguna mancha.

✅ Otros usos del alcohol de quemar

Acabas de comprobar los múltiples usos que puede tener este producto químico en casa. Pero, además de serte útil en ámbito doméstico, puede servirte para muchos otros usos. Por ejemplo:

– Encender barbacoas y chimeneas

– Eliminar manchas de tinta

– Como anticongelante para los coches

– Elimina restos de pegamento de diversas superficies como el cristal

– Disolvente de resinas y lacas

Por último, recuerda lo más importante: el alcohol de quemar nada tiene que ver con el que empleas para curar las heridas, el de 96 grados. En este caso se trata de un compuesto químico elaborado a base de metanol. Podrás encontrarlo también bajo otras denominaciones como alcohol metílico o alcohol de madera.

Ahora que ya sabes en qué puedes emplear el alcohol de quemar, ten en cuenta que es un producto abrasivo y muy tóxico. Cuando lo utilices procura que la habitación esté bien ventilada. Asegúrate además de emplear guantes durante su uso y de mantenerlo alejado de fuentes de calor, pues es altamente inflamable.

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